Argentina cerró una fase de grupos impecable en la Copa Mundial de la FIFA con una victoria por 3–1 sobre Jordania en Dallas, un resultado que confirmó su condición de una de las fuerzas dominantes del torneo. El partido, disputado con la clasificación ya resuelta, brindó a los campeones sudamericanos la oportunidad de rotar su plantilla, aunque la ocasión igualmente produjo momentos de auténtica calidad y, en última instancia, otro capítulo en la extraordinaria historia internacional de Lionel Messi. Habiendo asegurado ya el primer puesto del Grupo J, el cuerpo técnico argentino optó por descansar a varios jugadores clave desde