Yoane Wissa inscribió su nombre en la historia del fútbol cuando DR Congo logró un notable empate 1-1 ante Portugal en el partido inaugural del Grupo K del Mundial, privando a uno de los grandes favoritos del torneo de un arranque victorioso. El resultado sacudió la competición y confirmó que la nación centroafricana —ausente del escenario mundial durante más de cinco décadas— había regresado como una fuerza real.
El encuentro se desarrolló a un ritmo elevado, con el equipo de Roberto Martinez controlando el balón durante largos tramos sin lograr transformar esa superioridad en ocasiones de gol claras. A pesar de su dominio técnico, Portugal se vio frenado por un rival disciplinado y peligroso.
Joao Neves abre el marcador
Joao Neves le dio a Portugal el inicio perfecto al rematar de cabeza un centro desde la banda izquierda de Pedro Neto y dirigir el balón con precisión al fondo de la red apenas a los seis minutos de juego. El gol tempranero parecía allanar el camino hacia una victoria cómoda para los europeos, que se esperaba que supieran aprovechar la ventaja.
Sin embargo, la renta resultó engañosa. El centro del campo portugués no logró desarticular la compacta estructura defensiva de DR Congo, y el 75% de posesión del equipo generó muy pocas ocasiones de peligro real. La incapacidad para convertir el dominio territorial en oportunidades claras acabaría pasándoles factura.
Wissa reescribe la historia en el tiempo añadido
El momento decisivo llegó en el tiempo añadido de la primera parte, cuando Arthur Masuaku lanzó un centro desde la banda izquierda al área. Yoane Wissa, el delantero del Newcastle United, se encontró con una cantidad inexplicable de espacio dentro del área —un error defensivo que la zaga portuguesa lamentaría— y cabeceó con potencia junto al palo de Diogo Costa desde seis metros.
El gol tuvo un enorme peso histórico. DR Congo, que compitió bajo el nombre de Zaire en su única participación anterior en un Mundial en 1974, había encajado 14 goles en tres partidos sin marcar ninguno. Más de medio siglo después, Wissa borró ese doloroso legado con un cabezazo bien ejecutado. Su temporada en el Newcastle había estado marcada por las lesiones —anotó apenas tres goles en 28 apariciones tras su traspaso de Brentford por 55 millones de libras, con su último tanto en un partido de Champions League ante el PSV Eindhoven en enero—, pero en el escenario más grande, respondió cuando más se le necesitaba.
Cedric Bakambu también amenazó para los congoleños, golpeando el poste con un disparo a bocajarro y enviando otro intento fuera, aunque el árbitro ya había señalado una falta antes de la primera de esas ocasiones.
El intento de récord de Ronaldo se queda en nada
Todos los focos apuntaban a Cristiano Ronaldo antes del pitido inicial. El delantero del Al-Nassr, con 41 años y 132 días, se convirtió en el jugador de campo de mayor edad en iniciar un partido de Mundial, y su participación en una sexta fase final consecutiva estableció un paralelismo con Lionel Messi de Argentina, quien había alcanzado el mismo hito. La ambición del capitán portugués de convertirse en el primer futbolista en marcar en seis Mundiales distintos captó la imaginación de los aficionados de todo el mundo.
Antes del partido, el exseleccionador de Inglaterra Wayne Rooney —interviniendo en BBC One— bromeó diciendo que su antiguo compañero en el Manchester United estaría «furioso, pero de buena manera» al ver a Messi, Kylian Mbappe y Erling Haaland sumar entre los tres siete goles en victorias de Argentina, Francia y Noruega ese mismo martes.
Las mejores ocasiones de Ronaldo llegaron en rápida sucesión a mediados de la segunda parte, cuando el suplente Francisco Conceicao recortó el balón en dos ocasiones por el suelo hacia el centro del área. En ambas, el veterano delantero llegó en el momento justo pero envió sus disparos rozando el poste lejano. Esos dos intentos fueron el tercero y cuarto remate de Portugal en todo el partido —una estadística demoledora para un equipo de su nivel—. Su único disparo entre los tres palos en los noventa minutos fue el cabezazo inicial de Neves.
DR Congo demuestra su valía en el escenario mundial
Clasificado en el puesto 46 del ranking mundial, DR Congo llegó al torneo como claro candidato a sorpresa, pero su actuación desmontó cualquier idea de que simplemente venían a completar el cuadro. Su bloque defensivo de cinco hombres fue disciplinado y bien organizado, neutralizando a Ronaldo y a sus compañeros de ataque durante largos períodos y generando una amenaza constante al contragolpe.
El punto supone un momento histórico para el fútbol congoleño —una prueba de que la nación ha evolucionado enormemente desde las humillaciones de 1974—. Con el Grupo K todavía muy abierto, el resultado prepara el terreno para una serie de partidos apasionantes para ambos equipos.
Próximos partidos
Portugal se enfrentará a los debutantes en el Mundial Uzbekistán en Houston el martes 23 de junio, con el pitido inicial previsto para las 18:00 BST. Una victoria será fundamental si el equipo de Martinez quiere recuperar el impulso y consolidarse como candidato serio al título.
DR Congo, por su parte, viajará a Guadalajara para medirse a Colombia en su segundo partido del Grupo K el 24 de junio, con el encuentro programado para las 03:00 BST. Otro resultado positivo los consolidaría definitivamente como una de las grandes sorpresas del torneo.

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