Goncalo Ramos se elevó de manera magnífica en los últimos instantes del tiempo añadido para impulsar a Portugal a los octavos de final del Mundial, rematando de cabeza un gol decisivo en el minuto 94 que puso fin al recorrido de Croacia en el torneo.
El partido ofreció todo lo que puede prometer un encuentro de eliminatoria: cambios en el marcador, goles anulados, una polémica con el VAR y un momento de brillantez individual que se recordará durante años. Cristiano Ronaldo convirtió desde los doce metros para registrar su primer gol en un partido de eliminatoria del Mundial, antes de que Ramos llegara tarde para conectar con un pase perfecto de Rafael Leao y cabecear el balón más allá del portero croata.
Croacia se negó a aceptar la derrota en silencio. Josko Gvardiol empujó el balón al fondo de la red en el tiempo añadido, desatando la euforia entre los jugadores croatas, hasta que el videoarbitraje intervino y anuló el tanto por fuera de juego, poniendo fin al partido y a la participación de la selección en el Mundial de la manera más cruel.
Croacia marca primero en un segundo tiempo caótico
Portugal controló los primeros 45 minutos con autoridad, dominando la posesión y generando las ocasiones más claras, pero fue Croacia quien abrió el marcador tras el descanso. Ivan Perisic llegó al segundo palo para fusilar un disparo raso al fondo de la red ocho minutos después del inicio de la segunda parte, aprovechando un mal despeje de Ruben Dias en un centro.
El impulso se decantó claramente hacia Croacia. El sustituto de la media parte Igor Matanovic creyó haber doblado la ventaja momentos después con un remate al primer palo, pero el banderín del linier cortó las celebraciones: Nikola Vlasic se había adelantado en la jugada. El partido se convirtió en un frenético intercambio de golpes que dejó sin aliento a ambas aficiones.
Ronaldo convierte desde el punto de penalti para empatar
Portugal respondió con urgencia, y Rafael Leao estuvo a punto de lograr el empate cuando su disparo en rosca golpeó el larguero. El propio Ronaldo vio anulado un sutil toque de tacón por una decisión de fuera de juego muy ajustada, lo que aumentó la frustración en el bando luso.
El tanto llegó desde el punto de penalti. El sistema de VAR detectó una falta sobre Renato Veiga en un córner, y Ronaldo se encargó de transformarlo con serenidad, convirtiéndose en el jugador de mayor edad en marcar en un partido de eliminatoria del Mundial. El gol tuvo un enorme significado personal, ya que en ese mismo encuentro había establecido el récord como el jugador más veterano en iniciar un partido en esta fase de la competición.
Croacia presiona para ganar antes de que intervenga el VAR
Croacia no se replegó tras encajar el gol. Tras una pausa de hidratación, Mateo Kovacic avanzó con el balón y obligó al portero de Portugal Diogo Costa a realizar dos paradas consecutivas en rápida sucesión, mientras que Matanovic fue neutralizado en un mano a mano con el guardameta. La presión croata fue incesante y completamente merecida.
Petar Sucic recibió entonces un brillante pase en profundidad de Kovacic y definió con calma ante Costa, pero el banderín de fuera de juego volvió a frustrar a Croacia. Con Ronaldo sustituido en el minuto 81 —visiblemente contrariado por la decisión—, ambos equipos desperdiciaron ocasiones de cabeza en ambas porterías y el partido parecía encaminarse a la prórroga.
Ramos asesta el golpe definitivo en el tiempo añadido
Cuando la prórroga parecía inevitable, Leao envió un centro magnífico desde la banda izquierda y Ramos —incorporado como sustituto en la segunda parte— superó a dos defensas de Croacia para cabecear con potencia al fondo de la red. El gol desató escenas de euforia entre los jugadores y aficionados de Portugal, que habían vivido un cuarto de hora final de infarto.
Gvardiol pareció rescatar a Croacia en el minuto 13 del tiempo añadido, empujando el balón desde corta distancia para desatar la locura en el banquillo croata. Sin embargo, la revisión del VAR reveló que Matanovic había rozado el balón en el centro antes de que Mario Pasalic —en posición de fuera de juego— lo tocara, invalidando el tanto y confirmando el pase de Portugal a la siguiente ronda.
Portugal se medirá a España en los octavos de final
Portugal viajará ahora al Dallas Stadium de Texas para enfrentarse a España, campeona de Europa, en los octavos de final del Mundial el lunes 6 de julio. El encuentro promete ser uno de los partidos más destacados del torneo, enfrentando a dos de las naciones futbolísticas más laureadas del continente en suelo americano.
La victoria fue costosa y en ocasiones poco convincente, pero Portugal demostró la resiliencia y la profundidad de plantilla que exigen los aspirantes serios al Mundial. La capacidad de encontrar un gol decisivo desde el banquillo, incluso cuando el once inicial tuvo dificultades para imponerse, habla de la calidad disponible para el seleccionador Roberto Martinez.
Las decisiones tácticas resultan determinantes para ambos técnicos
El seleccionador de Croacia, Zlatko Dalic, tomó una decisión audaz en el descanso al retirar al ineficaz Ante Budimir e introducir a Matanovic, cuya presencia física transformó de inmediato la amenaza ofensiva del equipo y contribuyó directamente al gol de Perisic. La sustitución demostró la perspicacia táctica de Dalic, aunque el resultado final no le acompañara.
Martinez fue igualmente resolutivo, y sus cambios resultaron más fructíferos. La incorporación de Ramos le dio a Ronaldo un compañero en el ataque y redujo el aislamiento que había lastrado al veterano delantero durante la primera parte. Una vez que Ronaldo fue sustituido —en contra de su evidente voluntad—, Portugal encontró un ritmo más fluido, y fue el sustituto quien protagonizó el momento decisivo.
El emotivo homenaje de Ronaldo a Diogo Jota
El partido tuvo una dimensión conmovedora más allá del fútbol. El encuentro se disputó casi exactamente un año después de la muerte del exdelantero de Portugal Diogo Jota, y Ronaldo —que acababa de convertirse en el jugador más veterano en iniciar un partido de eliminatoria del Mundial— rindió homenaje a su excompañero de una manera profundamente emotiva tras el pitido final.
Ronaldo se puso la camiseta de Jota y, con lágrimas visibles en los ojos, encabezó el camino de la selección de Portugal hacia sus aficionados en un momento de duelo y celebración colectivos. A pesar de su frustración por haber sido sustituido, estuvo en el centro de las escenas posteriores al partido, un recordatorio de que su vínculo con esta Portugal va mucho más allá de las estadísticas individuales o los récords.

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