El Real Madrid atraviesa una situación delicada, y cada vez que el club enfrenta la adversidad, Florentino Pérez vuelve instintivamente a la misma pregunta: ¿podría José Mourinho ser la solución una vez más? La lógica parte de un único precedente histórico. En 2010, el Barcelona había sumido al Madrid en la humillación — no solo derrotando a su rival más acérrimo, sino superándolo con claridad. Ante esa crisis, Pérez recurrió al autoproclamado 'Special One', quien acababa de desmantelar la máquina de posesión de Pep Guardiola — en todos los sentidos posibles — mientras conquistaba la Copa de Europa con el